Mero objeto

>> 10 de octubre de 2015

Las hojas del cuaderno se abren temblando
dejando a la vista su trémulo contenido
sin saber, han callado y mucho han sufrido
y ahora escapan sentimientos suspirando

huyen del mísero silencio y la oscuridad
como huye el amor de un corazón infeliz
al descubrir en tu rojo carmín ese desliz
como se seca la lágrima de esta realidad

que te agobia, te arrincona contra la pared
y no hay pastillas contra el infinito vacío
que no te arrastren sin remedio al hastío
no hay agua de manantial que sacie tu sed

es porque tu sed tiene un origen ancestral
necesidad de comprender, de querer saber
cerrar un círculo, mirar hacia el éter y leer
los secretos que oculta el espacio astral

y bajas la mirada a tu pecho inquieto
allí yacen las claves de las respuestas
letras que ignoraste, besos que cuestan
sobran palabras, soy un mero objeto

inanimado, sin suficiente calor, sin vida
mi mirada ya no brilla, parece un espejo
opacado por todo aquello que no dejo
salir, y que te sientas amada y querida.

2 comentarios:

María Perlada 10 de octubre de 2015, 12:12  

Gracias por invitarme a este blog que veo está muy bien porque es de poemas, con lo que a mí me gustan.

Mirada sin brillo, opaca, sin vida, mirada perdida, rota, apagada, ojos crujiendo en la mudez.

Mil gracias por visitar mi blog y dejarme un precioso comentario, el cual he respondido, encantada de tenerte allí en mi rincón cuando quieras, estás en tu casa.

Un beso dulce de seda.

María Perlada 16 de octubre de 2015, 0:29  

Nada nuevo tienes, ni aquí ni en el otro blog, pero te dejo mis saludos.

Un beso dulce de seda.

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